Los mercados asiáticos han fijado su interés en el Ejido Eréndira, una pequeña población ubicada a 100 kilómetros al sur del Puerto de Ensenada, donde se cultiva desde hace 20 años con gran éxito al que es considerado, el rey de los moluscos: “El Abulón”.
Aquí se cultiva un manjar suculento, codiciado y costoso, cuyo hábitat natural es la península de Baja California, su exquisito sabor lo llevo al borde de la extinción, sin embargo desde hace 20 años se cultiva en granjas sustentables, actividad que ha convertido al Centro Acuícola del Ejido Eréndira en una auténtica mina de oro.
Benito Altamira, director del proyecto dijo que este año lograron mandar al mercado 35 toneladas de abulón.
En cuestión de precios, la lata de molusco cultivado de 200 gramos se cotiza en el mercado estadounidense a 48 dólares, mientras que la caja de 24 latas de abulón silvestre mexicano alcanzo un precio el año pasado de 1,400 dólares.
“Del 25 al 35 por ciento de la producción la vendemos en México, de hecho antes de que empezáramos a aumentar el volumen estábamos “fifty-fifty”, nosotros le apostábamos mucho al mercado nacional y al mercado regional”, mencionó.
La producción de abulón decayó abruptamente, hace 30 años se sacaban de los mares de Baja California 7,000 toneladas, en la última temporada, las cooperativas pesqueras reportaron haber sacado cerca de 200 toneladas.
Por su parte el Secretario de Pesca de Baja California señalo que,“el abulón cultivado viene a complementar la necesidad y la demanda que se tiene, el abulón que se produce es abulón vendido, en todas partes tenemos solicitudes y tenemos la capacidad de producirlos, ni en el mar ni tampoco en cultivo, inclusive viene una delegación de Singapur, interesados en conocer este tipo de proyectos, que les interesa que se estén importando este tipo de productos”, sostuvo.
El 2012 es un año coyuntural para el mercado del abulón cultivado ya que otros países que se dedican a esta actividad han encontrado muchas dificultades
“Algunas de las zonas productoras de abulón de Asia han tenido problemas, pues porque los ríos tienen mucha contaminación, por las tormentas por las lluvias, y los tsunamis y esto nos ha dado a nosotros la oportunidad, de acercarnos a clientes que antes no se acercaban, y hemos tenido muchas visitas este invierno a consecuencia de esos eventos que han ocurrido, además se dieron cuenta ellos que estamos engordando el abulón con algas naturales no con dieta artificial”, finalizó, Benito Altamira.
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